Allanamientos en Concepción por nuevas amenazas escolares: “Hay que poner límites”
Dos viviendas, una en el barrio CGT de Concepción y otra en la localidad de Arcadia, fueron allanadas ayer por la División de Delitos Telemáticos en el marco de una de las tantas investigaciones por amenazas de tiroteo que se iniciaron en la provincia esta semana. Esta vez fue contra el Instituto San Luis Gonzaga. Las medidas fueron ordenadas por Marta Mariana Rivadeneira, titular de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos del Centro Judicial Capital y autorizadas por el juez Federico Moeykens, para esclarecer el origen de los mensajes que alertaban sobre un presunto ataque armado previsto para el viernes 17 de abril.
La causa se inició a partir de una denuncia que advertía sobre inscripciones en los sanitarios del establecimiento y la circulación de mensajes a través de WhatsApp entre alumnos. El contenido de esas comunicaciones generó activó una intervención inmediata del Ministerio Público Fiscal.
Evidencias
Durante los procedimientos se secuestraron celulares, tablets, computadoras, notebooks y otros dispositivos de almacenamiento, además de eventuales armas de fuego o municiones que pudieran resultar de interés para la causa.
La fiscal Rivadeneira explicó que la investigación no se limita a identificar a las adolescentes involucradas, sino que busca determinar si existió participación de terceros. “El objetivo no es solo determinar la autoría de las dos adolescentes identificadas, sino también establecer si fueron utilizadas o incitadas por personas mayores de edad”, señaló.
En paralelo, la Justicia dispuso la intervención de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia para garantizar el acompañamiento de las menores, en resguardo de sus derechos y su integridad durante el proceso.
Un patrón que se repite
El Ministerio Público Fiscal informó que en Tucumán ya se registraron al menos 40 denuncias similares en distintas instituciones educativas. La principal hipótesis apunta a un “desafío viral” de redes sociales y que busca generar temor mediante la difusión de mensajes de posibles ataques.
En ese contexto, también se investiga la posible intervención de adultos que utilizarían a menores como intermediarios para amplificar el impacto de las amenazas en la comunidad.
Casos en el país
En Tucumán, el padre de un menor fue demorado tras la viralización de un mensaje en un grupo de WhatsApp y en la escuela Pilotos Niñas de Ayohuma, en Banda del Río Salí, directivos hallaron un cartucho de arma de fuego calibre 11.25 mm en la ventana de un aula.
Así, el fenómeno se replica en distintas provincias. En Córdoba hay nueve imputados por amenazas de tiroteo escolar. En la localidad santafesina de Pérez fue detenido un adolescente de 16 años, mientras que en Carapachay un alumno fue demorado y en Mendoza otro fue imputado. En Catamarca, la Policía identificó a dos adolescentes de 13 años como presuntos responsables de mensajes intimidatorios.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en Carapachay, en Buenos Aires. Allí, un adolescente de 16 años fue demorado y luego de un allanamiento, se secuestraron elementos. En La Plata, se realizaron allanamientos en un colegio. Se incautaron armas de aire comprimido, municiones y chalecos antibala. En Mendoza, una madre fue imputada luego de dar a su hijo una réplica de arma para que la llevara a la escuela ante el temor por las amenazas.
“Hay que poner límites”
Se hará un congreso sobre salud emocional
La ministra de Educación, Susana Montaldo, advirtió sobre los episodios en escuelas que buscan visibilidad, y pidió una respuesta del Estado, instituciones y familias.
“Todos somos responsables del clima que se vive en una escuela. Es un fenómeno global que tiene que ver con las redes. Este es el momento para educar, poner límites y escuchar a nuestros chicos”, sostuvo.
Además, adelantó la realización de un congreso sobre salud emocional para estudiantes y familias./LaGaceta

