La industria tucumana podría sufrir hasta 85 días sin gas y teme suspensiones masivas de trabajadores

La industria tucumana podría sufrir hasta 85 días sin gas y teme suspensiones masivas de trabajadores
Compartir en:

La Unión Industrial de Tucumán (UIT) emitió un comunicado de profunda preocupación tras conocerse el escenario energético que atravesará la región durante los próximos meses de invierno: cortes de gas que podrían extenderse entre 70 y 85 días, precios del fluido muy por encima de los valores habituales y riesgo concreto de parálisis parcial o total en plantas que emplean a miles de trabajadores.

La advertencia llega en un momento en que el gobierno provincial media entre las empresas y comercializadoras privadas y evalúa opciones de emergencia —como gas boliviano o Gas Natural Licuado— ante la imposibilidad de acceder al suministro desde Vaca Muerta por la obra inconclusa de reversión del Gasoducto Norte.

El detonante fue una convocatoria de Naturgy NOA, la empresa distribuidora, en la que se puso sobre la mesa el complejo panorama energético que se avecina. «Desde la Unión Industrial de Tucumán expresamos nuestra profunda preocupación ante la situación del abastecimiento de gas natural para la industria, luego de la reunión convocada por Naturgy NOA, en la que se informó sobre el complejo escenario que enfrentará el sector durante los próximos meses de invierno», señala el texto firmado por la vicepresidente de la UIT, Florencia Andriani (foto inferior) y el secretario, Santiago Bonatti.

Lo expuesto en ese encuentro no dejó margen para el optimismo: como consecuencia del reordenamiento dispuesto por la Secretaría de Energía de la Nación en las capacidades de transporte, la región recibirá menores volúmenes de gas, con restricciones de suministro que se extenderán de junio a agosto.

  Intentó matar a su padre con un machete y fue aprehendido

Para entender por qué Tucumán se encuentra en esta situación, es necesario mirar hacia la infraestructura. La denominada Reversión del Gasoducto Norte —la obra que debería permitir que el gas récord producido en Neuquén llegue al NOA— está paralizada. Resta concluir más de un cuarto de los trabajos, principalmente por deudas del Estado nacional con las empresas contratistas. Esa parálisis tiene una consecuencia directa: el gas de Vaca Muerta, más barato y abundante, no puede llegar físicamente al norte del país porque no hay caño para transportarlo.

Ante ese cuello de botella, las alternativas disponibles son sustancialmente más costosas. El Gas Natural Licuado (GNL), en el contexto internacional actual, cotiza entre 24 y 27 dólares por millón de BTU, un valor seis veces superior al precio residencial. El gas proveniente de Bolivia, otra de las opciones en evaluación, también implica negociaciones complejas dado que ese país prioriza el suministro a Brasil. En simultáneo, el gobierno provincial trabaja para acceder a los saldos disponibles en la Cuenca del Norte operada por YPF, estimados en unos 500.000 metros cúbicos. Todas estas vías se exploran mientras el reloj avanza y el invierno se acerca.

A esto se suma que la Nación eliminó los subsidios que existían en años anteriores. «Gas va a haber, pero va a ser caro», confirmó el ministro de Economía provincial, Daniel Abad, quien sostuvo reuniones con representantes del sector citrícola y empresarial para monitorear la situación. El propio gobernador Osvaldo Jaldo gestionó personalmente una reunión en Buenos Aires con la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, donde se terminó de confirmar este escenario de precios plenos y disponibilidad limitada.

  Otra vida salvada con Infarto agudo de miocardio en el interior de la provincia

Sectores estratégicos en el ojo de la tormenta

La UIT fue precisa respecto a quiénes padecerán más directamente las consecuencias. «Este panorama impacta de manera directa sobre el entramado productivo del Norte argentino y, particularmente, sobre Tucumán, donde industrias estratégicas como la azucarera, citrícola, papelera, cerámica y otras actividades manufactureras desarrollan gran parte de su producción en esta etapa del año», advierte el comunicado.

No es un detalle menor: el invierno coincide exactamente con el pico de actividad de varias de esas industrias. La zafra azucarera, la temporada citrícola y los procesos industriales asociados se concentran en los meses en que el gas escasearía. La coincidencia entre el momento de mayor demanda productiva y el período de restricciones es, en sí misma, el núcleo del problema.

La entidad fue directa al señalar que los precios del gas disponible en el mercado hacen inviable la operación normal de muchas plantas. «Advertimos que, de no encontrarse alternativas de abastecimiento viables y competitivas, muchas industrias no podrán sostener sus niveles normales de operación debido a los elevados costos del gas disponible en el mercado, incluyendo opciones como el gas proveniente de Bolivia o el gas natural licuado (GNL)», remarca el texto.

Las consecuencias sociales de ese escenario son las que más preocupan a la UIT. «Nos preocupa seriamente que numerosas plantas deban paralizar parcial o totalmente sus procesos productivos, lo que podría derivar en suspensiones de personal mientras duren las restricciones. Esto afectaría no solo la producción y las exportaciones, sino también la estabilidad laboral de miles de trabajadores y el funcionamiento de economías regionales clave para el desarrollo del Norte argentino», sostiene el comunicado.

  Medina Ruiz destacó la producción de Oseltamivir ante el aumento de casos de gripe

Un llamado urgente a las autoridades

Frente a ese cuadro, la UIT elevó un reclamo formal a las autoridades nacionales y a todos los actores del sistema energético. «Entendemos la complejidad del escenario energético nacional, pero consideramos imprescindible avanzar con urgencia en soluciones que permitan garantizar previsibilidad y abastecimiento para sostener la producción, el empleo y el cumplimiento de los compromisos asumidos por nuestras empresas», reclama el documento.

La entidad también subrayó el valor de las gestiones provinciales en este contexto adverso: «Valoramos especialmente las gestiones y los canales de diálogo abiertos por el gobernador Osvaldo Jaldo con funcionarios del Gobierno nacional, en la búsqueda de alternativas que permitan garantizar el abastecimiento de gas y resguardar el normal funcionamiento de la actividad industrial en nuestra provincia.»

El comunicado cierra con una frase que sintetiza la postura del sector: «La industria tucumana no puede detenerse. Detrás de cada planta productiva hay inversión, trabajo y miles de familias que dependen del normal funcionamiento de la actividad industrial.»

El invierno llega. Y con él, una definición que la industria tucumana no puede permitirse postergar./TDN

Compartir en:
WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE