Corrientes también está bajo fuego: una maestra muerta y miles de hectáreas arrasadas por los incendios
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En paralelo a lo que sucede en la Patagonia, en el litoral de Corrientes se viven situaciones extremas por los incendios forestales desde enero por una “sequía histórica”, que ya dejaron como resultado una víctima fatal, decenas de personas afectadas por el humo y miles de hectáreas arrasadas por el fuego.
Las llamas avanzaron con rapidez debido a los vientos y la alta temperatura, típica de los veranos en la región. Pero el material combustible tomó fuerza ante la sequía durante febrero, alcanzando las localidades de Curuzú Cuatiá, Mercedes, Perugorría y Villa Olivari, entre otras.
“No tengo el número preciso, pero calculo que estamos próximos a las 100 mil hectáreas quemadas desde el 1 de enero en toda la provincia”, contó a Infobae el coordinador del Comando Operativo de Emergencias de Corrientes, Bruno Lovinson.
Las causas de los incendios aún no han sido determinadas, pero son frecuentes los focos con origen intencional o a raíz de la intervención humana por descuidos. Y como telón de fondo, está presente en la memoria la temporada 2020-2021, en la que el fuego abrasó un millón de hectáreas de campos y humedales.
Brigadistas, bomberos y agentes de Defensa Civil trabajaban en la tarde del sábado en focos que permanecían activos en Colonia Liebig; en Ita Pucú, en la zona de Mercedes; en Ayuí Grande; en Perugorría, y en María Chica, del departamento de Curuzú Cuatiá.
“La situación es complicada por la meteorología. Hay demasiado calor con un promedio de 38 grados por día, vientos y reina una sequía bastante importante para toda la zona”, contó Lovinson.
Los testimonios de los afectados
Daniel Panario, presidente de la Sociedad Rural (SRA) de Curuzú Cuatiá, calificó la situación como “desesperante”. En declaraciones a Canal 5TV, estimó que en la zona ya se han quemado aproximadamente 25.000 hectáreas en lo que va de febrero. “Nosotros veníamos advirtiendo, el INTA y los servicios meteorológicos también alertaron que esto podía suceder”, lamentó.
“Esto es un infierno”, expresó Carina Tomasella, presidenta de la Asociación Rural de Perugorría, en diálogo con radio Sudamericana. Hay una sequía abrumadora. Llevamos tres meses sin precipitaciones importantes”, informó la dirigente rural.
Por su lado, Carlos Roldán, titular de la Sociedad Rural de Mercedes, también deslizó que el fuego devastó entre 20.000 y 25.000 hectáreas en los últimos diez días, en un fenómeno similar al ocurrido en Curuzú.
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Más allá de las estimaciones, lo cierto es que el fuego abrasador impactó en varios puntos del territorio provincial, lo que generó preocupación a los pobladores.
Con la asistencia nacional de dos aviones hidrantes, un helicóptero y dos brigadas del noreste del Sistema Nacional del Manejo del Fuego, los equipos provinciales de brigadistas venían interviniendo durante la semana en zonas como La Cruz, Estación Solari y Mantilla.
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En el área de los Tres Cerros, se registró el jueves un incendio forestal en una plantación de pinos en Loma Alta. Mientras que en la zona de Aquidabán, más de 20.000 hectáreas ya fueron afectadas por los incendios, según el reporte oficial.
Otro incendio de gran magnitud se registró en una plantación de eucaliptos en Mantilla, donde bomberos de 9 de Julio, Chavarría, Bella Vista, Saladas y Santa Rosa trabajaron desde el miércoles para sofocar las llamas.
Este jueves, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, sobrevoló las zonas afectadas y supervisó el operativo de combate en Curuzú Cuatiá, Gobernador Martínez y a lo largo de la costa del río Uruguay. Estuvo acompañado por el intendente de Curuzú, José Miguel Irigoyen. Los funcionarios escucharon testimonios de propietarios de campos, vecinos de parajes y los miembros de bomberos voluntarios y agentes de la Brigada de Incendios Forestales de la Policía de Corrientes (BRIF).
Una muerte y decenas de personas afectadas
En medio de la crisis, la provincia correntina lamentó la muerte de Cindia Alejandra Mendoza, de 30 años, directora de una escuela rural en Mariano I. Loza. Perdió la vida el lunes, cuando intentaba sofocar un foco de incendio y auxiliar a su padre, encargado de una estancia.
Según relató la intendenta de la comuna, Zulema Fernández, Mendoza advirtió sobre el avance del fuego y pidió ayuda a los bomberos. Sin embargo, en su desesperación por contener las llamas, fue alcanzada por un remolino de fuego, que le causó quemaduras en el 80% del cuerpo.
La docente fue trasladada al Hospital Las Mercedes, donde sufrió cinco paros cardíacos antes de fallecer.
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Los incendios también provocaron otros problemas de salud en la población, especialmente en las comunidades más afectadas. Más de 50 personas recibieron asistencia médica por quemaduras, picaduras de insectos, irritación ocular, cefaleas y dificultades respiratorias, según informó la Subsecretaría de Atención Primaria de la Salud (APS).
“Se evacuaron preventivamente unas 30 casas en Perugorría, y en Curuzú Cuatiá. No hemos tenido perdidas materiales todavía”, contó Lovinson.
En medio de este entorno infernal, las autoridades reiteraron la prohibición de realizar quemas en toda la provincia y solicitaron a la población que denuncie cualquier foco de incendio al 911 o al 101.
“Estamos en un momento crítico por la ola de calor, las altas temperaturas y una de las peores sequías. Es fundamental tomar conciencia y ser responsables”, advirtió el gobernador Gustavo Valdés este jueves.
Infobae