Ataques de Irán hacia Bahréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos extienden el conflicto
Luego que este sábado Estados Unidos e Israel bombardearan instalaciones militares de Irán en Teheran y otras ciudades, el régimen islámico lanzó misiles hacia bases estadounidenses en Bahréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, con lo buscó extender el conflicto por todo Oriente Medio.
Residentes de la capital de Emiratos Árabes, Abu Dabi, dijeron a la AFP que escucharon fuertes explosiones este sábado, en las afueras de la capital emiratí, zona que alberga una base militar que acoge a personal estadounidense.
Emiratos Árabes anunció el cierre de su espacio aéreo «temporal y parcialmente» como medida de precaución excepcional, y el gobierno indicó que «tiene el derecho de responder a esos ataques de Irán», lo que preanunciaba que podía encarar también acciones militares.
Bahréin, por su parte, indicó que «los ataques contra sitios e instalaciones del Reino fueron lanzados desde fuera de nuestro territorio, lo que constituye una flagrante violación de nuestra soberanía y seguridad».
«Las autoridades militares competentes comenzaron inmediatamente a aplicar los planes de emergencia y las medidas necesarias», agregó el comunicado de ese país, condenando «los traicioneros ataques que representan una amenaza directa a nuestros ciudadanos y residentes». «Tenemos el pleno derecho a responder para proteger nuestra seguridad nacional en coordinación con nuestros aliados y socios», enfatizó la nota.
En Qatar reportan «varios ataques»
El Ministerio de Defensa de Qatar denunció este sábado varios ataques con misiles contra su territorio, y aunque no especificó su origen se descuenta que se trató de las réplicas iraníes al ataque sufrido de parte de Israel y Estados Unidos.
«La amenaza fue controlada inmediatamente después de su detección, de acuerdo con el plan de seguridad estipulado y todod los misiles fueron interceptados antes de que pudieran alcanzar obetivos en nuestro país», se indicó.
En junio de 2025, Irán ya había atacado la base estadounidense Al-Udeid en Qatar en respuesta a los ataques aéreos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes durante la guerra de 12 días, desencadenada por un ataque israelí.
En enero de este año, Qatar, Arabia Saudita y Omán presionaron a la administración del presidente estadounidense Donald Trump para que pospusiera los ataques que estaba considerando en respuesta a la mortífera represión iraní contra las protestas nacionales.
Los países del Golfo «saben que son vulnerables porque los iraníes cuentan con suficientes misiles básicos de alcance intermedio para atacar infraestructuras vitales: plantas desalinizadoras, centros de hidrocarburos y centrales eléctricas», declaró Pierre Razoux, director de investigación de la Fundación Mediterránea de Estudios Estratégicos.

