Combustibles: estiman que habrá nuevas variaciones en los precios
En las últimas semanas, el aumento de los combustibles en Argentina cobró mayor velocidad en un contexto internacional marcado por la fuerte suba del petróleo. La escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz —vía estratégica para el tránsito de crudo— generaron una ola de volatilidad en los mercados energéticos que se trasladó rápidamente a los precios domésticos.
Origen internacional de la presión alcista
El barril de Brent superó la barrera de los u$s110 en un escenario de alta incertidumbre sobre el abastecimiento. Los ataques que afectaron infraestructuras en países productores redujeron expectativas de oferta y cambiaron la lectura de muchos operadores: de un impacto transitorio a otro con potencial efecto más estructural sobre los flujos de petróleo.
Traslado a surtidores y evolución reciente
Según informes recogidos, los precios de la nafta y el gasoil ya acumulan aumentos que oscilan entre el 13% y el 16% desde que se intensificaron los enfrentamientos en la región. Además, existe la posibilidad de subas adicionales de hasta 5 puntos porcentuales en las próximas semanas, aunque no de manera inmediata.
Limitaciones para amortiguar aumentos y dinámica competitiva
Desde YPF difundieron la voluntad de intentar «amortiguar» los incrementos, aunque advirtieron que el margen para hacerlo es acotado frente a la dinámica internacional. La reacción del resto de las petroleras —entre ellas Shell, Axion y Puma— será determinante: el mercado local opera bajo criterios de competencia y las decisiones de cada actor influyen de manera rápida en los precios finales.
Evaluaciones del sector y paridad de importación
Especialistas del sector energético señalan que, si los valores internacionales se mantienen en los niveles actuales, el traslado a surtidores resultará prácticamente inevitable. En esa línea, el exsecretario de Energía Daniel Montamat consideró que los nuevos reajustes son prácticamente seguros en el marco actual.
Por otra parte, el mercado local todavía no incorpora por completo la cotización internacional. Cuando el barril se ubicaba en torno a los u$s87-88, los combustibles argentinos ya se encontraban por debajo de la paridad de importación: alrededor de un 6% en naftas y hasta un 16% en gasoil. Con el crudo hoy más caro, esa brecha tiende a ampliarse, incrementando la presión para futuros ajustes.
Perspectivas y factores a monitorear
En las próximas semanas será clave observar la evolución del conflicto en Medio Oriente, la seguridad del tránsito por el estrecho de Ormuz, y la respuesta de la OPEP+ y de los principales países productores. Asimismo, la postura de las empresas localmente y las decisiones regulatorias del Gobierno definirán la velocidad y magnitud del traslado de precios al consumidor final.
En suma, la combinación de presiones externas y márgenes locales ajustados configura un escenario en el que los combustibles en Argentina podrían experimentar nuevas alzas si persisten los valores elevados del barril en los mercados internacionales.

