La muerte de Ángel Nicolás López en Comodoro Rivadavia: qué reveló la autopsia
Ángel Nicolás López, el nene de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, tenía 22 golpes internos que corresponden a agresiones físicas en la cabeza: en la región frontal, occipital (nuca) y temporal. Así lo confirmaron a Clarín fuentes judiciales.
Además, plantearon que el caso podría encuadrarse en un síndrome del niño maltratado, una condición que describe a menores que sufren violencia de manera reiterada. Los responsables serían su mamá biológica, Mariela Altamirano, y su padrastro, Maicol González.
La conclusión final de la autopsia a la que accedió este medio establece que Ángel sufrió muerte cerebral vinculable a una “hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado asociado a herniación de las amígdalas cerebelosas vinculable a hemorragia subaracnoidea”.
El viernes, la fiscalía confirmó que el niño presentaba múltiples «lesiones intracraneales» que se «corresponden a días anteriores a la fecha de la muerte del niño de cuatro años». Sin embargo, se confirmó que serían 22 golpes en la cabeza.
Mariela Altamirano (28) y su pareja, Maicol González, quedaron detenidos y son investigados por presunto «homicidio agravado». El pedido de detención fue autorizado por el juez penal de turno y en las próximas 24 a 48 horas se fijará la audiencia de control de detención.
La beba de seis meses de la mujer quedó a resguardo de una familiar de Mariela y fue trasladada a Córdoba.

«Hubo un traumatismo previo»
Según el informe de los médicos de la ambulancia que ingresaron a Ángel Nicolás López al hospital de Comodoro Rivadavia, el nene tuvo un golpe previo al paro cardiorrespiratorio por el que lo estaban trasladando.
Frente a estas pruebas, la mamá biológica, Mariela Altamirano, a quien la Justicia le había restituido la tenencia, y su pareja, Maicol González, quedaron detenidos este domingo por la noche.
“Paciente traído en ambulancia del 107 por paro cardiorrespiratorio, refieren que hubo un antecedente de traumatismo previo”, señala la historia clínica.
Es decir, que existió un golpe antes de la descompensación, un dato que encaja con la secuencia que describen los médicos.
Además, el documento dice que Ángel llegó en un estado crítico: «Se recibe al paciente en mal estado general, estado crítico, inconsciente, palidez generalizada, no responde a estímulos y se continúa con ventilación presión positiva, se constatan pulsos (signos vitales)».
Enseguida, la médica a cargo entubó a Ángel y le colocó una sonda nasogástrica, como consta en el informe. Su estado era muy delicado: tenía la presión arterial alta y la glucosa en sangre elevada. El nene quedó internado en terapia intensiva y a las pocas horas murió.

Los estudios restantes y las pericias tendrán que determinar si ese traumatismo previo fue el puntapié inicial de la cadena de lesiones que terminó con la vida de Ángel.
Luis López, el padre del nene, y su pareja, Lorena Andrade, acusaron directamente a Mariela Altamirano, la mamá del chiquito.
Ángel estaba con ella el domingo de Pascuas a la noche cuando, según el relato de la mujer, su marido se dio cuenta de que no respiraba y lo llevaron al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde lo internaron en terapia intensiva y murió después de la medianoche. «Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué», se defendió la mujer.
El juez Pablo José Pérez resolvió darle la tenencia a Altamirano y el nene estaba en un proceso de revinculación con su mamá. Testigos afirman que Mariela Altamirano comenzó a pedir la tenencia del nene cuando el papá biológico le embargó el 15% del sueldo por la cuota de alimentos./Clarín

