Molotovs, veredas rotas a martillazos y más de 50 detenidos: así fue la marcha de la CGT contra la reforma laboral
La CGT sostuvo hoy que la movilización al Congreso contra la reforma laboral era “para decir a los senadores” que actúen “con responsabilidad”, al advertir que el proyecto del oficialismo “no resuelve los problemas del trabajo, sólo los agrava”.
El Congreso debate la reforma laboral y, ya de noche, continúa la represión
A medida que se acerca la hora en la que se espera la votación de la ley, las tensiones volvieron a reactivarse.

El camión hidrante de la policía se reacomodó y la infantería volvió sobre Yrigoyen y Solis para posicionarse detrás de las vallas.La Policía motorizada avanzó sobre la calle Solís debido a que los manifestantes habían llegado hasta las rejas del Congreso. La Av. Entre Ríos recuperó su tránsito normal, aunque todavía había un camión hidrante allí. Se cree que puede llegar a darse un nuevo momento de violencia.
La Policía Federal avanzó a pie para despejar la calle principal del Congreso. La concentración tendría un total de 200 personas en horas cercanas a las 21. La Prefectura avanzó con balas de goma para terminar de despejar la zona, se vieron corridas y hubo nuevos detenidos. El operativo fue en modo cerrojo para lograr, finalmente, desarticular la zona.
La calma luego de los disturbios
Cayendo la noche aún había manifestantes en el Congreso que se hicieron escuchar con cacerolas, botellas y las propias vallas. Las fuerzas policiales volvieron a la zona para contener las vallas.
Se registraron más de 50 detenidos, de los cuales se sabe que 23 fueron detenidos por la Policía Federal y 16 la Policía de la Ciudad. Además, se sumaron 10 policías heridos, 6 pertenecientes a la Federal y 4 a la de la Ciudad, de los cuales 1 tuvo pérdida de conocimiento por recibir un golpe en la cabeza de una maceta arrojada desde un balcón, y se encuentra en estado delicado en el hospital Italiano. Además, se habla de daños materiales de 270 millones de pesos.
30 de los detenidos pertenecerían al espacio político de la UTEP, los cuales fueron liberados en el momento por la intercesión del diputado Juan Grabois.

El Gobierno afirmó que van a iniciar acciones legales contra todos los detenidos y contra aquellos que hayan “atacado” los miembros de la policía que reprimía.
Prefectura y Policía Federal salió por la plaza del Congreso para volver a dispersar a los manifestantes que volvieron a concentrarse. Del mismo modo que más temprano, las fuerzas se dividieron para desarticular todas las arterias. Empujaron a las personas por Av. Rivadavia hacia 9 de Julio. Además detuvieron a más participes de los disturbios. Se habrían registrado más de 150 efectivos de la Policía Federal.
El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, posteó en sus redes: «La izquierda cavernícola. Fin», junto con fotos en las que se veia a los manifestantes armando una bomba casera en la calle.
La votación en el Senado se espera entre las 22 y la medianoche. Mientras tanto, se reactivó la tensión en el Congreso. Manifestantes volvieron a lanzar piedras y la policía retrucó con gas lacrimógeno. Sobre Hipólito Yrigoyen el clima se mantuvo mas tranquilo, pero las inmediaciones del Congreso continuaron rodeadas de manifestantes ruidosos, pero no con la violencia de más temprano. La calle Solís recuperó el transito normal.
La reconcentración
En la calle Lima al 600 hubo un gran operativo policial de la Policía de la Ciudad donde detuvieron y aprehendieron personas identificadas en los disturbios. Grabois, referente de UTEP, se enfrentó a la policía al grito de “vení a dar la cara”. El diputado se encargó de hacer que liberen a algunos militantes demorados por la policía. Los compañeros de Grabois estaban siendo identificados luego de los disturbios. Se estaban revisando las mochilas de las personas para controlar que no contuvieran piedras o materiales inflamables que puedan volver a reactivar el conflicto.
“Cómo haces cuando llegas a tu casa y le decís a tu vieja que le pegas a los buenos”, increpó el diputado a un policía. Cuando armaron un cordón policial delante de él, se resistió junto a las personas que lo acompañan, mientras insultaban a los efectivos que decidieron tirar gas pimienta para despejar nuevamente.
El grupo que queda en la esquina de Lima e Independencia, eran los más radicalizados, representantes de UTEP, algunos miembros de la Cámpora y demás. Insultaron a la policía y cada vez que liberan a un demorado gritaban y aplaudían.
La primera desconcentración
Luego de una concentración pacífica, poco después de las 16 empezaron los primeros incidentes en las cercanías del Palacio Legislativo. De a poco, algunas personas volvieron a la plaza del Congreso luego de haberse descomprimido.
La concentración de la CGT esperaba su punto cúlmine a las 17 horas, pero ante los episodios de violencia mucha gente eligió alejarse del epicentro de la protesta. Los sindicatos solo tenían bombos, banderas y trompetas y estaban marchando por la calle Hipolito Yrigoyen. La izquierda, en tanto, caminaba por Avenida Rivadavia, donde comenzaron los enfrentamientos con la policía que hicieron que los gremios descomprimieran. La policía cortó las arterias circundantes al Congreso para que las concentraciones estén más controladas y no puedan volver a acercarse al Congreso.
Los sindicatos que querían manifestar su oposición a la reforma tuvieron que retirarse del lugar ante la algidez de los disturbios. La sesión del Senado sigue desarrollándose con normalidad.
Los efectivos lograron correr a los manifestantes y se replegaron hacia el Congreso. El grueso de las personas se retiró por Sáenz Peña. Además, empiezan a conocerse imágenes de personas que están siendo detenidas.
Los manifestantes retrocedieron, la zona del Congreso está casi liberada. La policía en moto avanzaría por Hipólito Yrigoyen. Acompañan Prefectura Naval y Policía Federal. Según los periodistas de PERFIL que cubrieron la marcha, el foco principal de conflicto estuvo en las cercanías de la esquina de Rodríguez Peña y Avenida Rivadavia, donde los gases lacrimógenos prácticamente no dejaban respirar. Muchos periodistas que estaban trabajando en la marcha fueron afectados.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, publicó a través de su cuenta oficial en X que «los violentos que atacaron a nuestras Fuerzas van a ser identificados. Estamos resguardando todas las imágenes y ya requerimos a la Justicia las autorizaciones necesarias para avanzar con las individualizaciones. Son decenas de integrantes de grupos de izquierda que actuaron de manera organizada, con violencia premeditada y armamento casero para agredir a nuestro personal y generar caos. Las van a pagar. Quienes atacan a las Fuerzas enfrentarán todo el peso de la ley».
La policía avanzó por Rodríguez Peña para achicar a los manifestantes que arrojaban piedras y bombas caseras, tipo Molotov. Además, algunos manifestantes Se robaron mobiliario de locales comerciales de la zona. Los enfrentamientos fueron cuerpo a cuerpo entre muchos que lucían sus caras tapadas y la policía. Las vallas fueron casi por completo tiradas abajo. Igualmente las peleas se dieron con grupos dispersos.
Los manifestantes fueron separados de la policía mediante gases lacrimógenos. Ya hay dos detenidos y tres efectivos de la Gendarmería Nacional y uno de la Policía Federal heridos, según informó la ministra de Seguridad en sus redes sociales. Agregó que ya están identificados los manifestantes que agredieron a los uniformados.
Diego Santilli, el ministro del Interior, también se expresó en sus redes diciendo que «estos no son manifestantes». La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich se sumó desde adentro del Senado: «El único idioma que conocen es la violencia y las caras tapadas, porque con los votos no les alcanza. La excusa es la protesta; el objetivo, el desorden. Debatan y «ganen» en el Congreso. En la calle, la ley y el orden se respetan».
La marcha comenzó de manera pacífica pero rápidamente comenzaron los conflictos. Los disturbios comenzaron en Entre Rios y Av. Rivadavia, donde fueron disparadas bombas «molotov», a lo que respondieron los camiones hidrantes y la policía con gases lacrimógenos. En primera fila, se encontraban movimientos de izquierda y Ferroviarios. Las bombas fueron preparadas en el lugar, con elementos que habían llevados en mochilas.
La marcha pacífica de la CGT
El debate por la reforma comenzó este miércoles 11 en el Senado, donde el gobierno se mostró abierto a realizar cambios en el proyecto para conseguir los votos que necesita.
“Hoy es un día donde cada senador y senadora deberá ser claro respecto de su posicionamiento frente a esta iniciativa que pretende derribar el derecho laboral en la Argentina y situar al trabajador en un terreno de desprotección e incertidumbre”, advirtió la entidad de la calle Azopardo en un comunicado que difundió antes del inicio de la marcha.
La CGT recordó que “cada legislador tiene un compromiso no solo con el normal funcionamiento de la educación, la salud y la justicia de su provincia, sino también con cada laburante, cuyo futuro está ahora en sus manos”.
Los gremios convocaron a diversas reuniones durante la semana pasada, donde en conjunto decidieron cual iba a ser la manera de operar en este dia. Allí definieron no hacer un paro general, pero convocar a una marcha frente al Congreso, además de llamar a actuar igual en otras provincias y distritos.
“Esta central obrera se expresa en las calles contra la pretendida ley de modernización laboral que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional: sin soluciones a la vista para los trabajadores, sin acuerdo de los sectores involucrados”, se quejó la organización en el documento.
La CGT sostuvo que la iniciativa tiene “dos objetivos evidentes, la degradación de las condiciones laborales y el debilitamiento de las organizaciones gremiales que defienden los derechos de los trabajadores”./Perfil

