Santilli se pone al frente de la ofensiva para que Villarruel renuncie a la vicepresidencia
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, decidió este viernes profundizar la pelea de la Casa Rosada y de Javier Milei con la vicepresidenta, Victoria Villarruel. En una entrevista, Santilli le pidió a Villarruel que “de un paso al costado” y se quejó del accionar dela titular del Senado. “Si vos sos parte de un Gobierno y estás constantemente atacando al Presidente, tenés que dar un paso al costado”, señaló el jefe de Gabinete.
El nuevo episodio marca no solo el persistente deterioro del relacionamiento de la Casa Rosada con la Vicepresidenta, sino que también marca una fuerte turbulencia en la previa de la reanudación de la agenda legislativa. Tiempos sensibles. Tras los dichos del ministro coordinador, Villarruel eligió el silencio. No emitió señales. Ni ella ni su entorno.
Para Santilli, los recientes dichos de Villarruel son “agravios impropios de una persona que acompañó al presidente en la fórmula” y la chicaneó: “que arme su proceso y que compita”. Una opción que parece cada vez más lejana en un escenario polarizado.
La nueva embestida del Gobierno contra la titular del Senado no fue solo de Santilli. También la jefe del bloque libertario, Patricia Bullrich, hizo lo suyo: Villarruel está lejos de las ideas que representa el gobierno”, dijo la ex ministra y agregó: “Ella ya ha decidido ser parte de un proyecto distinto al nuestro. La veo tirando hacia un peronismo conservador”.
La munición de declaraciones que el Gobierno lanzó se entremezclaron en la semana que culmina con las fuertes palabras que Villarruel lanzó redes, poniendo en duda la salud psíquica y emocional del Presidente. En la previa del última sesión en el Senado, Bullrich y Villarruel protagonizaron un durísimo cruce que se filtró y que llevó el vínculo a un punto de no retorno.
“Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”, laceró la jefa del Senado en redes.
Y en esa línea profundizó: “El presidente de la Nación no puede haber tuiteado semejante estupidez. Si es así, que muestre todas las pruebas de estas afirmaciones inventadas por cerebro de microbio Bolukalo“. Por “Bolukalo”, Villarruel se refería a la diputada Lilia Lemoine.
No es la primera vez que Villarruel adquiere ese tono. Sin embargo, va quedando cada vez más claro que el tono “institucionalista” del que se jactaba va quedando cada vez más atrás.
El fuego cruzado entre la Casa Rosada y el Senado llegan en un monento delicado. Está previsto que el próximo 6 de agosto se reanude la sesión para tratar el proyeco de Inviolavilidad de la Propiedad Privada. Será el cuarto intetno que hará el oficialismo.
Antes que eso, la Casa Rosada convocará nuevamente a la Mesa Poilítica. Será el próximo martes de nomediar modificacines en el cronograma. En dicha mesa sostienen que están “justos” con los votos. Entre 35 y 37 voluntades. Números apretados. En el oficialismo creen que podrían ganar por pocos votos con el apoyo de los mandatarios.
En en el Senado en cambio, son menos optmistas. Incluso hay voces que no descartan que la reanudación de la sesión prevista para el 6 se pueda postergar. Dicen que los votos no están y ponen dudas sobretodo en los dos legisladores misioneros. El radicalismo es el principal bloque aliado, y persisten las dudas aunque motirtariamente acompañaría el articulado.
Hasta el momento, ni Bullrich ni Federico Sturznegger (autor de la ley) han logrado destrabar las voluntades. “Ganan los xenófobos”, ironizó una voz oficialista cercana al ministro de Desregulazación para graficar que el capítulo de extranjerización de la tierra es que el representa el mayor escollo.
Las turbulencias generadas por el nuevo fuego cruzado no alcanzan para solapar que la propia Villarruel dijo que no “quiere la venta de tierras a extranjeros”. El Mundial de fútbol y más precisamente la bandera que los jugadores de la selección exhibieron con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” reavivaron ánimos nacionalistas tanto en el Gobierno como en la cúpula del Senado.
Es en ese marco de extrema tensión que Santilli, (quien ejerce la doble función de ministro de coordinador e interlocutor con las provincias), que el oficialismo encarará el último tramo del período ordinario de sesiones con la tensión al máximo con Villarruel, y poniendo a prueba las alianzas en el Congreso, que servirán de “test” (tal como lo describió Bullrich) para cerrar acuerdos con gobernadores pensando en la carrera electoral de 2027.
Este viernes ingresó el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, y el martes habrá reunión con los bloques aliados en Diputados para poner en marcha el cronograma de debate.
Pero en la Cámara alta no son pocos los temes que se acumulan: uno de ellos es el de la reforma política, el cuál todavía no ha sido destrabada y continúa siendo negociada. También la nueva Ley de “zonas frías” y la modificación del régimen de Inocencia Fiscal./Perfil

